
Cada primero de agosto, miles de personas en Argentina y Sudamérica renuevan una tradición ancestral: beber caña con ruda para agradecer, protegerse y pedir por un nuevo ciclo de salud, abundancia y bienestar.
Esta costumbre, heredada de los pueblos originarios, simboliza la unión con la tierra, el respeto a la naturaleza y la renovación espiritual. La caña, fuerte y ardiente, y la ruda, planta sagrada y protectora, se combinan en un ritual simple pero profundo que trasciende generaciones.
Honremos a la Pachamama con conciencia, gratitud y esperanza
Información:@efemeridesaegentina Facebook


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